27 de mayo de 2009

Palabras que edifiquen

Uno de los problemas más serios que enfrentamos las personas son los que tienen que ver con las conversaciones, ya que no sabemos conversar. Muchos piensan que conversar es intercambiar palabras pero en realidad es mucho más que eso. “Las palabras que decimos con nuestra lengua son como el fuego. Nuestra lengua tiene mucho poder para hacer el mal. Puede echar a perder toda nuestra vida.”

Te has dado cuenta que nuestra vida gira en torno a conversaciones, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos estamos conversando. Conversamos con Dios, conmigo mismo, con la pareja, con los hijos, los compañeros, los amigos, los vecinos, y otros relacionados. Las preguntas que debemos hacernos son: ¿Qué clase de conversaciones estoy teniendo? ¿Mis conversaciones están construyendo o están destruyendo vidas?

En nosotros radica un poder y a veces no le damos tanta importancia a las palabras que decimos. Con nuestras palabras podemos estar animando o desanimando a una persona, podemos corregir o malcriar, podemos iniciar la paz o incitar la violencia. Es precisamente este poder el que tenemos que aprender a administrar y controlar. "Sabia es la persona que controla su lengua". Muchas familias se han roto solamente por el descontrol de este poder; si no se sabe controlar, las consecuencias podrían ser fatales.

Quizás puedas identificarte con una de estas palabras:

  • Nunca vas a cambiar…
  • Esto no va a funcionar.
  • No lo vas a lograr…
  • Pero no se puede…
  • En otro momento lo intento...
  • Eres igual a…
  • Esto se lo llevó quien lo trajo…
  • Ya es muy tarde…
  • Siempre igual…
  • Te lo dije…
  • Yo sabía…

Mucho de lo que nos sucede en la vida se debe a las conversaciones que estamos desarrollando. ¿Será que debemos cambiar nuestras conversaciones para obtener buenos resultados?

Antes de decir cualquier cosa que se nos venga a la cabeza, siempre tenemos que pensar en tres cosas básicas: si lo que quiero decir es cierto, es bueno y va a ayudar a alguien. Ojo que el condicional es "Y", quiere decir que para que sea necesario decir algo debería pasar por afirmativo estos tres filtros. "No digan malas palabras. Al contrario, digan siempre cosas buenas, que ayuden a los demás a crecer espiritualmente, pues eso es muy necesario.”

Es importante estar conscientes de nuestras palabras y conversaciones, eso nos ahorraría muchos malos ratos y disfrutaríamos más la vida, evita el juicio sobre los demás y aprende a poner freno sobre lo que vas a decir, cuida tu corazón porque la lengua es solamente un instrumento.

Hay tres cosas en la vida que no vuelven atrás: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida. Es por esto que tenemos que cuidar mucho lo que decimos... no hay vuelta atrás una vez que la palabra sale de nuestra boca.

Algunas palabras pueden ser como flechas al corazón. Si lo que estás pensando puede ser flecha que hiera, no lo digas. Es preferible guardar silencio. Asegúrate de que lo que vayas a decir esté cargado de vida para tu vida y la de otros. Hoy es el mejor día para hacer de nuestras conversaciones las mejores y tener buenos resultados.

Dios te bendiga.

Piensa y conversa... ES TU TIEMPO!!!

Nuevamente...

El tiempo siempre es un factor importante en la vida de cada uno de nosotros. Cada vez, el mundo se mueve a un ritmo mucho más rápido y sin darnos cuenta llega el mañana y aún nos queda mucho por hacer. Cada quién busca la mejor manera de administrar este factor tan importante como es el tiempo.

En mi caso, a pesar que hace más de un año no publico nada, no quiere decir que me quedé tranquilo. Hoy más que nunca puedo compartir con Uds. muchas vivencias que he podido experimentar a lo largo de este tiempo. Nunca quise dejar de escribir, sin embargo, las diferentes circunstancias me obligaron a ello.

"Nunca digas esto es bueno o es malo, ya que todo a su debido tiempo podrá ser considerado como bueno" y tiene razón. Este tiempo me ha servido mucho para crecer, aprender y sobretodo guardar muchas enseñanzas que espero compartir contigo de hoy en adelante.

Bienvenido nuevamente. Dios te bendiga.

Recuerda... ES TU TIEMPO. (y el mío también)

22 de diciembre de 2007

El arte de la Felicidad

La felicidad no depende de lo que pasa a nuestro alrededor, sino de lo que pasa dentro de nosotros: la felicidad se mide por el espíritu con el cual nos enfrentamos a los problemas de la vida.
La felicidad es un asunto de valentía: es tan fácil sentirse deprimido y desesperado.

La felicidad es un estado de ánimo; no somos felices en tanto no decidamos serlo.

La felicidad no consiste en hacer siempre lo que queremos; pero sí en querer lo que hacemos.

La felicidad nace de nuestro corazón, de nuestro trabajo y de hacerlo con alegría y entusiasmo.

La felicidad no tiene recetas; cada quien la cocina con la sazón de su rpopia meditación.

La felicidad no es una posada en el camino sino una forma de caminar por la vida.

Los sufrimientos nos pulen el alma, mientras que las alegrías le dan brillo.

Lo que pasa siempre es lo mejor.

Goza mientras vivas, disfruta tu día; vive la vida al máximo; sácale el mejor provecho a lo que posees. ¡ES MÁS TARDE DE LO QUE CREES!

Los sueños son la esperanza perenne de nuestras vida y la energía que nos hace vivir: ¡Alégrate en ellos!